-El Aloe Vera puro es un excelente protector contra las quemaduras del sol, permitiendo además un bronceado perfecto, es decir, actúa a la vez como
protector y activador del bronceado, ya que bloquea más del 90 % de los rayos UV , permitiendo el paso del 70 del tipo UVA. En el caso de pieles excesivamente sensibles, utilizar la leche solar Aloe
vera, que tiene un factor de protección 14.
-Si se ha producido ya la quemadura por un exceso de exposición al sol sin usar la debida protección, aplicar el gel puro o after sun lo más rápidamente posible. El dolor, molestias y posible
inflamación desaparecen en pocos minutos, y la piel recobra en 24 horas su estado normal sin que se produzcan ampollas, desprendimientos de piel, etc., siempre que se aplique frecuentemente y
abundantemente en las horas siguientes a producirse la quemadura.
-Lo anteriormente dicho es aplicable a cualquier tipo de quemadura, bien sea de sol, de rayos UVA (Soláriums), líquidos hirviendo, e incluso ácidos, siendo necesario en este último caso, lavar antes
la zona quemada con agua fría, aplicando a continuación el jugo o gel de Aloe vera. Si la quemadura es muy profunda, empapar el jugo en una gasa o algodón y dejarla actuar sobre la zona
quemada.
-El gel de Aloe vera es excepcional en quemaduras, ya que desinfecta, hidrata, evita la pérdida de líquidos en la piel (evitando la exudación) y regenera el tejido celular perdido mucho más
rápidamente que cualquier otro producto, razón por la cual disminuye la posibilidad de que queden cicatrices o marcas. Si usamos el Aloe cuando ya existen estas cicatrices, ayudará a su disminución e
incluso desaparecerán si no son muy profundas.